Pensamientos de santa Nazaria para el mes de marzo

Santa Nazaria Ignacia, acostumbraba todas las mañanas, como ella decía, a “regar mis plantitas”… Con esta frase, la Madre se refería a los ricos comentarios del Evangelio que, día a día, entregaba a sus hijas con sencillez y humildad. De sus escritos se han entresacado 365 pensamientos que, a modo de gotas de agua, tienen la pretensión de regar hoy las plantas de cada uno/a de nosotros/as, saciando nuestra sed de Dios, y disponiendo la tierra para que el Evangelio penetre y… Produzca fruto abundante.

 MARZO

AMOR A LA CRUZ – FORTALEZA – HUMILDAD

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá pero quien pierda su vida por mí, la encontrará” (Mt 16, 24-25).

DÍA

  1. El Señor da su gracia a los humildes: “Porque vio la humildad de su sierva, obró cosas grandes…”. Sin humildad no podemos conseguir el fin de nuestra creación, ni de nuestra vocación cristiana.
  1. “Velen y oren para que no caigan en la tentación…”: Vigilancia sobre los sentidos, sobre los sentimientos del corazón… Andemos habitualmente recogidas, con el corazón en el cielo y los ojos en el suelo del propio conocimiento.
  1. Las tentaciones sitúan en la humildad, desprenden de la tierra y refuerzan a orar y pensar en el cielo. Son un medio para expiar los pecados, para fortalecer en la virtud y para reanimar el fervor.
  1. El Señor tiene letras muy distintas en su abecedario divino de las del abecedario humano: Donde leemos humillación, Él lee glorificación y donde leemos muerte, Él lee vida y vida eterna.
  1. La oración del corazón que se humille, penetra en el cielo.
  1. Si logramos poseer la humildad, podremos decir como de la SABIDURIA “todos los bienes me han venido con ella”: Todas las virtudes me han venido con ella.
  1. La humildad no es bajeza de animo, ni de sentimientos; muy al contrario: El humilde reconoce los DONES de Dios y no es pusilánime, porque “todo lo puede en Aquel que le conforta”.
  1. De nada le sirven las vigilias y los trabajos al soberbio: Sin paz el alma, sin alegría en su interior y mil quejas en sus labios, vive carcomido por el malestar.
  1. La soberbia se opone directamente a la justicia, oscurece la mente y borra la sensibilidad para el respeto fraterno. ¡A cuantas almas espirituales les ha llevado a la perdición!
  1. Hermanos seamos siempre una línea recta, segura y firme. ¡nada de rasgos quebrados, de líneas torcidas!
  1. Almas apóstoles, en sus trabajos tendrán que pasar noches de esfuerzo y de vigilia: Les faltara el alimento del cuerpo y del alma… ¡que importa!. El Señor descenderá del cielo ese mana maravilloso que sustentara y dará aliento a su ardor apostólico.
  2. El alma es fuego que tiene que cebarse. Arrojémosle el combustible de los sacrificios pequeños, de las fidelidades cotidianas… para que prenda y consuma.
  1. La vocación cristiana es gracia de martirio…: Tendremos que luchar, pues en nosotros combatirán la muerte y la vida; la parte inferior y la superior… la materia y el espíritu…
  1. El dolor es repugnante a la naturaleza; hay que mirarlo a la luz de Cristo para encontrar algo atrayente en él. Por eso, el crucifijo no debe ser para nosotros un cuadro de heroísmo divino, sino una realidad practica que debemos imitar los hombres.
  1. Aprendamos de Jesús, crucificado y muerto por nosotros, a confiar siempre en Dios, aunque nos rodee el vacío y la oscuridad.
  1. Sólo en la cruz de Cristo está la verdadera vida, aunque aparentemente no se vea más la muerte y la soledad del Calvario.
  1. Cuando la cruz cae en brazos abiertos para recibirla, en vez de maderos que aplastan, se convierten en alas que elevan.
  1. ¡Gracias, Señor, gracias!, aunque mi naturaleza se rebele por desconocer el valor de la cruz. ¡Ten misericordia de mi ignorancia!
  1. San José, con el sudor de su frente, sostiene a Jesús y a María. Como él, trabajemos como pobres que han de comer con el sudor de su rostro y han de sostener a Jesús en los hermanos, por medio de la vida interior y sobrenatural.
  1. Cuando desaparezca el amor al “yo”, verán que paz; ¡sentirán hambre de humillaciones…!.
  1. Cuando el Señor encuentra un alma humilde y mortificada, la lleva del brazo a la mesa del convite.
  1. Detesto la falta, Dios mío, porque te quita gloria; amo esta ignominia en cuanto es humillación mía.
  1. Si ven su alma cubierta de harapos, no se desalienten; den un paso adelante y luego otro… y otro… hasta llegar a los pies de su Padre Celestial.
  1. Dios quiere de nosotros la pureza de la Virgen y la humildad de la Esclava. Para ser algo, hay que aceptar ser nada.
  2. Madre mía y Señora de los pobres… de los que sufren… de los que lloran…, cambia mi nombre y mi corazón por el de HUMILDE ESCLAVA DE LOS POBRES; quiero, como ellos, ser bienaventurada.
  1. No se crean desgraciados cuando no se los llame a cosas de brillo; ¿ven como buscó el ángel a la Virgen, escondida en un rinconcito?
  1. El ángel canta la dicha de estar en la presencia de Dios, pero nunca ha saboreado el gozo de sentirse perdonado.
  1. Hay que aprender a los pies del Sagrario, el secreto de VIDA que encierra el dolor.
  1. Jesús quitó la amargura a la “copa”, al poner en ella sus labios divinos.
  1. Al pie de la cruz es donde se encuentran siempre los amadores de Jesús. el nos ha dicho: Ven, sal de las filas de las almas adocenadas; colócate a mi derecha, toma la cruz de cada día y llévala como señal de tu gloria y como estandarte de mi milicia. Llévala siempre con valor: ¡Yo voy contigo!
  1. Alegrémonos de ser los últimos en el aprecio del mundo. Amemos la abyección y así gozaremos la dulce paz de los que no tienen más ambición que las ignominias de la cruz y las oscuridades del Calvario.

 

Política de privacidad     Nota legal Misioneras Cruzadas de la Iglesia.     África | Europa      CONTACTO      Creada por digitalicia.com copyright 2015